Evangelio del Dia

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Miércoles 16 de Septiembre de 2026

Lc. 7, 31-35

«¿Con quién puedo comparar a los hombres de esta generación? ¿A quién se parecen? Se parecen a esos muchachos que están sentados en la plaza y se dicen entre ellos: "¡Les tocamos la flauta, y ustedes no bailaron! ¡Entonamos cantos fúnebres, y no lloraron!". Porque llegó Juan el Bautista, que no come pan ni bebe vino, y ustedes dicen: "¡Ha perdido la cabeza!".

Llegó el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: "¡Es un glotón y un borracho, amigo de publicanos y pecadores!". Pero la Sabiduría ha sido reconocida como justa por todos sus hijos».

La Palabra me dice


Es fácil desorientarse… entre lo que no comprendemos y lo que no queremos comprender… 

Me reconozco acomodaticio en la lectura de la realidad.

Por otra parte, frecuentemente me autopercibo como “el que la tiene clara”.  


Con corazón salesiano


El ejercicio del discernimiento y la necesidad de purificación del corazón no ha estado ausente en el desarrollo de nuestra obra: buenas noches, ejercicios espirituales u otras estrategias que llamen a una reflexión atenta. La pausa en el camino es importante. Y lo es pedagógicamente hablando, tanto para los educadores como para los destinatarios de la misión.


A la Palabra, le digo


La sabiduría no crece espontáneamente en cualquier terreno. Hay que abonarla, cultivarla, cuidarla. Tarea desafiante para los educadores y servicio precioso para los jóvenes. 

Señor: en un mundo confuso y con frecuencia tramposo te pedimos construir espacios y comunidades capaces de ver y juzgar con criterios evangélicos.