La Palabra me dice
Es fácil desorientarse… entre lo que no comprendemos y lo que no queremos comprender… Me reconozco acomodaticio en la lectura de la realidad. Por otra parte, frecuentemente me autopercibo como “el que la tiene clara”.
Con corazón salesiano
El ejercicio del discernimiento y la necesidad de purificación del corazón no ha estado ausente en el desarrollo de nuestra obra: buenas noches, ejercicios espirituales u otras estrategias que llamen a una reflexión atenta. La pausa en el camino es importante. Y lo es pedagógicamente hablando, tanto para los educadores como para los destinatarios de la misión.
A la Palabra, le digo
La sabiduría no crece espontáneamente en cualquier terreno. Hay que abonarla, cultivarla, cuidarla. Tarea desafiante para los educadores y servicio precioso para los jóvenes. Señor: en un mundo confuso y con frecuencia tramposo te pedimos construir espacios y comunidades capaces de ver y juzgar con criterios evangélicos.
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