Evangelio del Dia

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Jueves 23 de Abril de 2026

Jn. 6, 44-51

«Nadie puede venir a mí, si no lo atrae el Padre que me envió; y yo lo resucitaré en el último día. Está escrito en el libro de los Profetas: Todos serán instruidos por Dios. Todo el que oyó al Padre y recibe su enseñanza, viene a mí. Nadie ha visto nunca al Padre, sino el que viene de Dios: sólo él ha visto al Padre.

Les aseguro que el que cree, tiene Vida eterna. Yo soy el pan de Vida. Sus padres, en el desierto, comieron el maná y murieron. Pero este es el pan que desciende del cielo, para que aquel que lo coma no muera.

Yo soy el pan vivo bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá eternamente, y el pan que yo daré es mi carne para la Vida del mundo».

La Palabra me dice


"Yo soy el pan de Vida": Miro desde mi corazón, desde lo que comunican otros que comparten mi pasión por la vida de los jóvenes, y descubro tantos pibes y pibas necesitados de pan... y también del "pan" del cariño, de la cercanía, de la confianza.

"Todos serán instruidos por Dios": Que bien que me hace ver el testimonio de otros hermanos y hermanas, escuchar sus "narraciones", de su lucha por el bien de los pibes, la causa de Jesús, la solidaridad.

"...comieron el maná y murieron": se multiplican las situaciones de pobreza, de "no-vida" o de "situaciones de riesgo".


Con corazón salesiano


Don Bosco, "multiplicador de panes": frente a las necesidades de cada joven "multiplicaba" amor personal, estudio, trabajo, sentido de la vida, servicio solidario. Lo expresaba con la terminología de su época: "ganar almas para Jesús Salvador, hacer el bien a la juventud en peligro, preparar buenos cristianos a la Iglesia y honrados ciudadanos a la sociedad civil...".


A la Palabra, le digo


Danos hoy nuestro pan de cada día: Ayudame Jesús a descubrirte como Pan de Vida, como alimento, como plenitud de mis horizontes pequeños, como fuerza para no decaer en el camino de servirte y servir a los jóvenes que están en nuestros ambientes o nos esperan fuera de ellos.-Dame tus ojos, tu corazón para saber ver, el "hambre", la necesidad de cada joven que me confiás.