La Palabra me dice
Amen a sus enemigos… Una indicación francamente subversiva. En estos tiempos de guerra que estamos viviendo, ser capaces de anunciar esta Buena Nueva, es contracultural. Amar y rezar por los que nos hacen el mal es lo que nos pide Jesús. Así de simple, así de difícil. Así como Dios es Padre de todos, independientemente de su condición moral, así debemos nosotros ser capaces de valorarnos, cuidarnos y amarnos los unos a los otros. El sol sale sobre buenos y malos… así es nuestro Padre, así estamos invitados a vivir nosotros.
Con corazón salesiano
Vivimos en una sociedad que maneja muchos prejuicios respecto de los adolescentes y jóvenes. Don Bosco nos enseña que “no hay jóvenes malos, sino que hay jóvenes a los que nadie les ha dicho que pueden ser buenos”. “Si hubiera alguien que los amara y se ocupara de ellos al salir de la cárcel, posiblemente no volverían a caer en estos lugares de muerte”. Es la certeza de preventiva de don Bosco que, en los tiempos que corren, también es contracultural. Es más fácil castigar y reprimir que enseñar y acompañar. Don Bosco nos desafía a vivir nuestra misión con valentía y con el Evangelio.
A la Palabra, le digo
Señor Jesús purifica nuestra mente y nuestro corazón. Que no alimentemos miradas, sentimientos y actitudes que marginen a los demás, especialmente que no marginen y castiguen a los adolescentes y jóvenes. Haz nuestro corazón semejante al tuyo, semejante al de don Bosco. Amén. |