La Palabra me dice
Hoy es domingo. Jesús también trabaja los domingos y fiestas de guardar, podríamos decir irónicamente. Aunque es así. Este grupo de fariseos, saduceos y doctores de la Ley continúa haciéndole preguntas para ponerlo a prueba…¡hasta el día Domingo! Resumamos la escena con dos palabras: el AMOR que propone Jesús frente a la Ley de las autoridades religiosas de los judíos. Ciertamente que los adversarios de Jesús querían el sticker de la Ley, pero Jesús les regaló una vez más el realismo del AMOR. El legalismo no funciona en las lágrimas de una anciana que busca desesperadamente la sonrisa de su hija. Ni en el plato de arroz con pollo que ofrecen en la capilla por la mano de Cáritas. O los brazos que envuelven, comprenden y abrazan a ese joven que tomó una mala decisión. La Ley hubiera reglamentado todo eso, y mucho más, además de prohibir todo lo más posible. Siempre prohibir. En cambio, el AMOR libera. Amor a Dios, quien nos ama eternamente y desde siempre; y Amor a los prójimos, a todos, los que deambulamos por el mundo. El AMOR nos capacita a mirar a los ojos como lo hace Dios. Contrariamente los legalistas son incapaces de hacerlo ¿Has hecho la prueba? Miran para otro lado buscando el cartel “Prohibido..”. Jesús, sin vueltas, nos pide amar, no habla de cumplir mandamientos.
Con corazón salesiano
El P. Fabio Attard, Rector Mayor de los Salesianos de Don Bosco nos recuerda: “Ser sucesor de Don Bosco es una llamada constante a la humildad y al servicio. Implica llevar en el corazón las alegrías y sufrimientos de toda la Congregación, escuchando las voces de los hermanos que trabajan en las fronteras de la misión. En cada decisión debemos preguntarnos qué haría Don Bosco en nuestro lugar, buscando siempre el mayor bien para la juventud que Dios nos ha confiado”.
A la Palabra, le digo
Espíritu Santo, sostén mi compromiso de vivir según lo que me has mostrado. Que el eco de esta oración resuene en cada una de mis palabras y acciones. |