La Palabra me dice
"Después que Juan fue arrestado, Jesús se dirigió a Galilea": Juan fue tomado preso por el rey Herodes porque denunció el comportamiento inmoral del rey (Lc 3,18-20). ¡La prisión de Juan Bautista no asustó a Jesús! Vio en ella una señal de la llegada del Reino. Y hoy, ¿sabemos leer los hechos de la política y de la violencia urbana para anunciar la Buena Nueva de Dios? "Jesús proclamaba la Buena Nueva de Dios". La Buena Nueva de Dios no solamente porque viene de Dios, sino que también y sobre todo porque Dios es su contenido. Dios, El mismo, es la mayor Buena Nueva para la vida humana. Responde a la aspiración más profunda de nuestro corazón. En la persona de Jesús aparece lo que acontece cuando un ser humano deja que Dios entre y reine. Esta Buena Nueva del Reino de Dios anunciada por Jesús tiene cuatro aspectos: "el tiempo se ha cumplido; el Reino de Dios se ha acercado; conviértanse; crean en la Buena Nueva" El primer objetivo del anuncio de la Buena Nueva es formar comunidad. "Jesús pasa, mira y llama". Los cuatro primeros en ser llamados: Simón, Andrés, Juan y Santiago, escuchan, lo dejan todo y siguen a Jesús para formar comunidad con él. ¡Parece amor a primera vista! Según el relato de Marcos, todo aconteció durante el primer encuentro con Jesús. Al presentarlo de esta manera, Marcos piensa en el ideal: el encuentro con Jesús tiene que producir un cambio radical en nuestra vida.
Con corazón salesiano
Don Bosco y su lectura realista de su tiempo histórico: ni añorar un pasado que no vuelve, ni aislarse en sus muros. Se zambulló en su tiempo, con sus contradicciones y ambigüedades, pero con la seguridad de que es en ese tiempo donde Dios quiere que los jóvenes sean amados. La preocupación de Don Bosco de formar comunidad, pero no para una terapia de grupo, sino para la misión: confiar en la generosidad de todos.
A la Palabra, le digo
Que busquemos comprender y descubrir, desde el Evangelio, las fuerzas del Reino (y las del anti-Reino, los Herodes...), que hoy se mueven en nuestra ciudad, en nuestra provincia, en nuestro país, en nuestro tiempo Que no tengamos miedo de trabajar con otros, formar comunidad, construir redes, no tanto "invitando a que otros trabajen con nosotros" (y siempre que nosotros seamos los que tengamos la última palabra...), sino con humildad aportar lo propio, reconociendo lo bueno que otros hacen.
|