La Palabra me dice
Hemos venido escuchando estas palabras abiertas y directas de Jesús denunciando la conducta de estas personas religiosas de su tiempo. La cuestión ahora pasa por nosotros. Nos atraviesa la explícita y pública denuncia de Jesús a sus coetáneos, pero, eso sí, debe ser para nosotros una forma concreta de considerar los abusos que ocurren hoy entre nosotros. Ponerles nombre a estas situaciones desagradables nos exige estar atentos hasta en los mínimos detalles de lo cotidiano. Llega la hora de denunciar, de llamar las cosas como son verdaderamente. Ser cristiano es saber enfrentar la realidad que nos rodea con la actitud primordial del realismo. Demasiado espiritualismo está dando vueltas por ahí para que nosotros también caigamos en esas flojeras.
Con corazón salesiano
El P. Fabio Attard, Rector Mayor de los Salesianos de Don Bosco nos recuerda: “Lo que Don Bosco ofrece a cada joven que se acerca es un verdadero hogar. Un espacio caracterizado por la alegría, la acogida incondicional y la pertenencia. Donde hay una casa salesiana se respira de inmediato una atmósfera de familia, un ambiente donde las puertas están abiertas para sanar las heridas del corazón y ofrecer a los muchachos la certeza de que nunca más caminarán en soledad”.
A la Palabra, le digo
Te doy gracias, Dios mío, por revelarte en la intimidad de esta oración. Permite que la certeza de tu presencia me acompañe a lo largo de este día.
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