Evangelio del Dia

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Lunes 01 de Junio de 2026

Mc. 12, 1-12

Jesús se puso a hablarles en parábolas: «Un hombre plantó una viña, la cercó, cavó un lagar y construyó una torre de vigilancia. Después la arrendó a unos viñadores y se fue al extranjero. A su debido tiempo, envió a un servidor para percibir de los viñadores la parte de los frutos que le correspondía. Pero ellos lo tomaron, lo golpearon y lo echaron con las manos vacías. De nuevo les envió a otro servidor, y a este también lo maltrataron y lo llenaron de ultrajes. Envió a un tercero, y a este lo mataron. Y también golpearon o mataron a muchos otros. Todavía le quedaba alguien, su hijo, a quien quería mucho, y lo mandó en último término, pensando: "Respetarán a mi hijo". Pero los viñadores se dijeron: "Este es el heredero: vamos a matarlo y la herencia será nuestra". Y apoderándose de él, lo mataron y lo arrojaron fuera de la viña.

¿Qué hará el dueño de la viña? Vendrá, acabará con los viñadores y entregará la viña a otros. ¿No han leído este pasaje de la Escritura: La piedra que los constructores rechazaron ha llegado a ser la piedra angular: esta es la obra del Señor, admirable a nuestros ojos?».

Entonces buscaban la manera de detener a Jesús, porque comprendían que esta parábola la había dicho por ellos, pero tenían miedo de la multitud. Y dejándolo, se fueron.

La Palabra me dice


La parábola de Jesús cuenta los sucesos que han ocurrido en la Historia de la Salvación, concentrándose en la venida del Mesías. A lo largo de los años y de los siglos, el pueblo elegido por Dios no respondió convenientemente. Tampoco lo hicieron sus autoridades religiosas. Allí Jesús mete “el dedo en la llaga” y les recrimina su desobediencia. A este punto, ya los fariseos y Doctores de la ley “comprendieron” que Jesús estaba hablando de ellos. Y les molestó muchísimo. Jesús denunció públicamente la negligencia de la autoridad religiosa. Utiliza palabras elocuentes, verdaderas: “acabará con los viñadores y entregará la viña a otros”. Por eso la reacción autoritaria de querer detenerlo, acallar, eliminarlo. Lo lograrán. Los poderosos lo hacen de ese modo. Pero siempre hay una respuesta esperanzadora, una salida humana coherente, un acto de amor, porque todo esto es la admirable obra de Dios. De Jesús tenemos que aprender y repetir la manera de enfrentar a esta tipología de personas soberbias diciéndoles la verdad en la cara, sin eufemismos. Creo que conocemos a estas personas tóxicas. Por otro lado, debemos estar alertas para no caer en esa tristísima actitud autoritaria y violenta.


Con corazón salesiano


Para San Juan Bosco, la Historia de la Salvación no es un concepto académico, sino una realidad viva donde Jesucristo es el centro absoluto. Su pedagogía y espiritualidad buscaban que cada joven se encontrara personalmente con Jesús, en esos tiempos de una férrea teología. La finalidad era justamente llevar a cada joven a ese encuentro personal para transformar su presente y asegurar su eternidad. Él difundió con su libro la “Historia Sagrada”, los rasgos de la economía de la salvación de una manera amena y popular.


A la Palabra, le digo


Amigo Jesús, enséñame a considerar los sucesos históricos como el escenario de nuestro encuentro personal, para saber discernir tu Palabra y animarme a seguirte.