Evangelio del Dia

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Lunes 09 de Marzo de 2026

Lc. 4, 24-30

Después agregó: «Les aseguro que ningún profeta es bien recibido en su tierra. Yo les aseguro que había muchas viudas en Israel en el tiempo de Elías, cuando durante tres años y seis meses no hubo lluvia del cielo y el hambre azotó a todo el país. Sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una viuda de Sarepta, en el país de Sidón. También había muchos leprosos en Israel, en el tiempo del profeta Eliseo, pero ninguno de ellos fue curado, sino Naamán, el sirio».

Al oír estas palabras, todos los que estaban en la sinagoga se enfurecieron y, levantándose, lo empujaron fuera de la ciudad, hasta un lugar escarpado de la colina sobre la que se levantaba la ciudad, con intención de despeñarlo.

Pero Jesús, pasando en medio de ellos, continuó su camino.

La Palabra me dice


Las palabras de Jesús hacen enojar a sus paisanos. ¿Por qué será? La reacción de estas personas es una figura de lo que ocurre también entre nosotros cuando escuchamos una verdad que no nos gusta. Jesús no habla de preferencias, sino de aceptación, de acogida de su palabra y es ello lo que tiene que producir el cambio, la conversión. Sin embargo, como no se acepta (a la palabra), se rechaza también a la persona, en este caso a Jesús, hasta querer eliminarlo, empujándolo hacia el abismo. Esa respuesta, más o menos aminorada, la solemos utilizar en nuestra vida cotidiana. Pero eliminar a Jesús es imposible: él pasa en medio nuestro y continúa su camino. Somos nosotros los que debemos cambiar, entender la propuesta de Jesús y decidirnos a seguir sus pasos.


Con corazón salesiano


Don Bosco también tuvo algunas controversias con la curia arzobispal de Turín durante las décadas de 1860 y 1870, en un conflicto marcado por diferencias ideológicas, metodología pastoral y maneras de afrontar la inestabilidad política del Piamonte en el siglo XIX. Sin embargo, a pesar de que Don Bosco fue un sacerdote profundamente fiel a la Iglesia, su estilo innovador y su independencia generaron recelos entre la jerarquía conservadora. El "Sistema Preventivo" de Don Bosco (basado en la razón, la religión y el amor) y su oratorio en Valdocco no encajaban en las estructuras parroquiales tradicionales. El mismo Arzobispo Gastaldi llegó a limitar las facultades de confesar de Don Bosco, se oponía a la ordenación de seminaristas salesianos y envió quejas al Vaticano contra él. No obstante estas tensiones, Don Bosco nunca se rebeló contra la autoridad eclesiástica, manteniendo el respeto y la obediencia al Papa, logrando finalmente la consolidación de su obra salesiana.


A la Palabra, le digo


Jesús, ilumina mi mente para poder adherirme a tu verdad y ser capaz de poder comunicarla y compartirla con mis hermanos.