La Palabra me dice
En la Fiesta de la Exaltación de la Cruz, el Evangelio nos presenta a Nicodemo, rico fariseo, maestro en Israel y miembro del Sanedrín, principal entre los judíos, versado en la Ley, que ocultamente, de noche, entrevista a Jesús. En secreto se convierte en discípulo y participa activamente en la sepultura del Maestro. Va ser muy apreciado entre los cristianos por el hecho de ser un sabio judío y muy versado en la Ley, lo que le da una particular autoridad de aceptación en las primeras comunidades, sobre todo la de Jerusalén. Su postura y la defensa ante el Sanedrín es una especie de espaldarazo y aceptación de la figura de Jesús-Mesías. Con Jesús hablan sobre la fe, el re-nacimiento en el bautismo (él solo piensa en el nacimiento natural según la carne, mientras Jesús lo instruye sobre el verdadero nacimiento por la fe a la vida divina). Hay muchas alusiones en las palabras de Jesús que hacen referencia a los efectos espirituales del Bautismo.
Con corazón salesiano
El aprecio por la Pasión de Jesús entre Don Bosco y los suyos, era patente sobre todo en las celebraciones de la Semana Santa, las visitas a las iglesias en los campamentos de verano por los pueblos del Piamonte, la veneración y respeto por la Eucaristía, la insistencia en la pureza de corazón y en las confesiones frecuentes para acercarse a comulgar, mostraban abiertamente la preparación necesaria que Don Bosco inculcaba a sus muchachos que debían cuidar celosamente. En el sueño de “las dos columnas”, (la Iglesia perseguida) viene la salvación de anclarse a esas dos columnas misteriosas, que son la Eucaristía y María Auxiliadora.
A la Palabra, le digo
En esta Fiesta de hoy, la Iglesia invita a todos sus miembros a una mayor conciencia de la importancia de la veneración de la Santa Cruz de Jesús, no sólo en los días de la semana Santa sino cada vez que entramos en el templo, que se proclama la palabra y recibimos las bendiciones en los sacramentos. “Ave Crux, spes nostra”, es una frase en latín que se traduce: “Salve Cruz, nuestra única esperanza”- En el escudo de la Congregación Salesiana, además de la Cruz en su parte superior, hay una gran ancla, que tiene ese simbolismo de representar la Cruz de Jesús en quien nos aferramos y encontramos salvación.
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