La Palabra me dice
El Evangelio nos relata tres acciones o movimientos de Jesús: primero: recorrer pueblos y ciudades para anunciar la noticia y estar al servicio de las necesidades de la gente; en lenguaje de Francisco, salir hacia los demás con una actitud de servicio, no como quien va de turismo. Segundo: ve y se compadece, porque descubre a la gente fatigada, abatida y desorientada; esto nos enseña que para compadecerse hay que mirar profundamente, con atención, perforando la realidad, yendo más allá del maquillaje, porque, si no, no descubriremos las dolencias profundas de nuestra gente y de nuestro pueblo, en fin hay que tomarse tiempo y tomárselo en serio. Tercero: concluye que la desorientación de la gente se debe a que están como ovejas sin pastor, porque los pastores son pocos, y por esto invita a sus discípulos a rezar al Padre para que envíe más pastores para que puedan guiar a su rebaño.
Toda una metodología pastoral, ir a ver que pasa, dejarse conmover, y padecer con la realidad sufriente, y buscar soluciones a las problemáticas descubiertas. Y todo esto se presenta a Dios en clave de oración, para que él sea quién ponga en marcha y sostenga el proyecto de salvación, el proyecto de Reino. |