Evangelio del Dia

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Domingo 18 de Junio de 2023

La Palabra dice


Mt. 9, 35—10, 8

Jesús recorría todas las ciudades y los pueblos, enseñando en sus sinagogas, proclamando la Buena Noticia del Reino y curando todas las enfermedades y dolencias. 

Al ver a la multitud, tuvo compasión, porque estaban fatigados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos: «La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para su cosecha».

La Palabra me dice


El Evangelio nos relata tres acciones o movimientos de Jesús: primero: recorrer pueblos y ciudades para anunciar la noticia y estar al servicio de las necesidades de la gente; en lenguaje de Francisco, salir hacia los demás con una actitud de servicio, no como quien va de turismo. Segundo: ve y se compadece, porque descubre a la gente fatigada, abatida y desorientada; esto nos enseña que para compadecerse hay que mirar profundamente, con atención, perforando la realidad, yendo más allá del maquillaje, porque, si no, no descubriremos las dolencias profundas de nuestra gente y de nuestro pueblo, en fin hay que tomarse tiempo y tomárselo en serio. Tercero: concluye que la desorientación de la gente se debe a que están como ovejas sin pastor, porque los pastores son pocos, y por esto invita a sus discípulos a rezar al Padre para que envíe más pastores para que puedan guiar a su rebaño.

Toda una metodología pastoral, ir a ver que pasa, dejarse conmover, y padecer con la realidad sufriente, y buscar soluciones a las problemáticas descubiertas. Y todo esto se presenta a Dios en clave de oración, para que él sea quién ponga en marcha y sostenga el proyecto de salvación, el proyecto de Reino.

Con corazón salesiano


Don Bosco a los 9 años tuvo un sueño con animales, ovejas y pastores. Quince años después, siendo ya sacerdote, salió a recorrer las calles de Turín, se encontró con los jóvenes y sus necesidades, se compadeció de ellos e intentó buscar soluciones para ayudarlos. La solución era la misma que reconoció Jesús, había necesidad de pastores. Rezó y buscó pastores. Después de varios intentos tuvo la genialidad de proponer a las mismas ovejas necesitadas que fueran pastores, que se preparan para serlo. Y Dios bendijo y sigue bendiciendo esa propuesta y ese camino.

A la Palabra, le digo


Querido Padre, vos sabés cuánta necesidad tenemos de pastores que orienten a los jóvenes, te rogamos suscites corazones generosos que pongan su vida al servicio de ellos. Vivimos tiempos de sinodalidad y de compromiso laical, que la entrega y el servicio sea compartido y en comunión.