Evangelio del Dia

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Domingo 11 de Junio de 2023

La Palabra dice


Jn. 6, 51-58

«Yo soy el pan vivo bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá eternamente, y el pan que yo daré es mi carne para la Vida del mundo». 

Los judíos discutían entre sí, diciendo: «¿Cómo este hombre puede darnos a comer su carne?». 

Jesús les respondió: «Les aseguro que si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su sangre, no tendrán Vida en ustedes. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene Vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. Porque mi carne es la verdadera comida y mi sangre, la verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él. Así como yo, que he sido enviado por el Padre que tiene Vida, vivo por el Padre, de la misma manera, el que me come vivirá por mí. Este es el pan bajado del cielo; no como el que comieron sus padres y murieron. El que coma de este pan vivirá eternamente».

La Palabra me dice


Celebramos un misterio al que solo podemos vislumbrar a través de la fe. Pero creemos realmente que el mismo Jesús que se encarnó y recorrió Israel y Palestina hace dos mil años, es el que se hace presente sacramentalmente en el altar en cada Eucaristía. Esta verdad tan compleja de aceptar desde la razón para nosotros, también fue muy difícil de aceptar para los contemporáneos de Jesús, tal que muchos dijeron que ese lenguaje era muy duro, y por eso se alejaron y lo abandonaron.

Alimentarnos con la Eucaristía es gustar y saborear anticipadamente la vida eterna, es participar del banquete celestial. Además es celebrar en comunidad la pertenencia al Reino, y permanecer dentro del Reino, y en unión con el Maestro.

Con corazón salesiano


Para Don Bosco la Eucaristía era uno de los pilares fundamentales de su proyecto educativo-pastoral. El sueño de las dos columnas es una clara manifestación de ello. Por otro lado se percibía en él, particularmente un amor particular por la Eucaristía, a punto tal que sus muchachos le regalaron una custodia para uno de sus cumpleaños. Quienes tanto lo querían, le regalaron algo significativo e importante. 

A la Palabra, le digo


Te invitamos a escuchar “Centro del universo” del padre Eduardo Meana.