La Palabra me dice
Celebramos un misterio al que solo podemos vislumbrar a través de la fe. Pero creemos realmente que el mismo Jesús que se encarnó y recorrió Israel y Palestina hace dos mil años, es el que se hace presente sacramentalmente en el altar en cada Eucaristía. Esta verdad tan compleja de aceptar desde la razón para nosotros, también fue muy difícil de aceptar para los contemporáneos de Jesús, tal que muchos dijeron que ese lenguaje era muy duro, y por eso se alejaron y lo abandonaron.
Alimentarnos con la Eucaristía es gustar y saborear anticipadamente la vida eterna, es participar del banquete celestial. Además es celebrar en comunidad la pertenencia al Reino, y permanecer dentro del Reino, y en unión con el Maestro. |