La Palabra me dice
“En todas partes… ponían a los enfermos”: Jesús no está para los sanos, para “los que andaban bien”. ¿Y yo? ¿Qué tipo de vida y trabajo busco? ¿Rodeado por qué tipo de gente? ¿Los “sin problemas”?
“Le rogaban que los dejara tocar”: Sin contacto, no hay salvación. Jesús desarrolla estas dinámicas de encarnación, que lo llevan no a mirar desde lejos, sino a tocar, a palpar la realidad, a sopesarla, a cargarla, a dejarse alcanzar, a hacerse accesible. No pretende que las cosas y las situaciones cambien por decreto, sólo hablando o discurseando acerca de ellas. Sólo hablar, no salva. Hay que ir y contactar.
“Los que lo tocaban quedaban curados”: Recuerdo experiencias en que tocar “ha curado”: encuentros con gente muy santa, con comunidades muy testimoniales. Miro mi casa, mi grupo, mi espacio y sus propuestas. Contactarnos, entrar en relación con nosotros, ¿cura? ¿A quiénes? Agradezco, y reviso. |