Evangelio del Dia

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Viernes 05 de Agosto de 2022

La Palabra dice


Mt. 5, 43-48

Entonces Jesús dijo a sus discípulos: “El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; y el que pierda su vida a causa de mí, la encontrará. ¿De qué le servirá al hombre ganar el mundo entero si pierde su vida? ¿Y qué podrá dar el hombre a cambio de su vida? Porque el Hijo del hombre vendrá en la gloria de su Padre, rodeado de sus ángeles, y entonces pagará a cada uno de acuerdo con sus obras. Les aseguro que algunos de los que están aquí presentes no morirán antes de ver al Hijo del hombre, cuando venga en su Reino”.

La Palabra me dice


Jesús confronta a sus discípulos con un realismo muy fuerte: querer seguirlo, ser su discípulo, supone cargar cada uno su propia cruz. El maestro carga la cruz, los discípulos también. Y cargar la cruz es poner la propia vida en juego por el Reino de Dios, anunciar y servir. En la lógica del Evangelio, la vida, que es un regalo de Dios, se la recibe para entregarla por el bien de los demás, para hacerla servicio, para que sea comunitaria. No es un regalo para mezquinar, para esconder.
Jesús también le da a la vida una importancia suprema. La opone a la realidad del mundo, ganar la vida o ganar el mundo. Si ganar el mundo supone perder la vida, o sacrificarla por tener más, entonces no sirve. Lo importante son las relaciones y los vínculos, no las cosas. Sin embargo, ¿cuántas veces sacrificamos lo importante, estar junto a otros, familia, amigos, solo por tener más cosas? Esta realidad que se hace cada vez más densa en un mundo consumista como el que se nos ofrece, no es el camino que Jesús nos invita a vivir para ganar la vida de verdad.

Con corazón salesiano


Si de entregar la vida se trata, Don Bosco es un modelo fulgurante de cómo se hace realidad esta propuesta evangélica. Seguramente todos hemos escuchado o leído la frase que dice: “He prometido a Dios que hasta mi último aliento será para mis queridos jóvenes”.

A la Palabra, le digo


Señor Jesús, vos sabés muy bien cuánto nos cuesta entregar la vida, arriesgarla, dejar ciertas seguridades. Danos tu gracia para que podamos crecer en libertad, en desapegos que nos ayuden a entregarnos cada día con más intensidad.



Ahora podés escuchar el Evangelio del Día en Spotify como "Lectio salesiana": https://spoti.fi/3gRYQSP