Evangelio del Dia

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Viernes 14 de Mayo de 2021

La Palabra dice


Jn. 15, 9-17

A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos:

Como el Padre me amó, también Yo los he amado a ustedes. Permanezcan en mi amor. Si cumplen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, como Yo cumplí los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Les he dicho esto para que mi gozo sea el de ustedes, y ese gozo sea perfecto. Éste es mi mandamiento: Ámense los unos a los otros, como Yo los he amado. No hay amor más grande que dar la vida por los amigos. Ustedes son mis amigos si hacen los que Yo les mando. Ya no los llamo servidores, porque el servidor ignora lo que hace su señor; Yo los llamo amigos, porque les he dado a conocer todo lo que oí de mi Padre. No son ustedes los que me eligieron a mí, sino Yo el que los elegí a ustedes, y los destiné para que vayan y den fruto, y ese fruto sea duradero. Así todo lo que pidan al Padre en mi Nombre, Él se lo concederá. Lo que Yo les mando es que se amen los unos a los otros.

La Palabra me dice


Hoy recordamos a San Matías, apóstol. Su presencia dentro del grupo de los doce apóstoles es muy particular. De hecho, él no fue de los doce primigenios elegidos por Jesús. Pero, por la traición de Judas, quedó un lugar libre. Es así que luego de la Ascensión de Jesús al cielo, cuando regresan a Jerusalén, Pedro y los otros discípulos reflexionaron que era necesario sumar a un nuevo testigo de la resurrección de Jesús. Pedro, como relata el texto de los hechos que también se lee hoy en la Eucaristía, dirige unas palabras a la comunidad invitándolos a buscar entre los hermanos de la comunidad a alguno que haya estado acompañándolos desde el inicio y, por lo tanto, haya conocido a Jesús personalmente. Es así que seleccionan a dos personas con esas características: Barsabás y Matías. Y aquí, luego de una oración a Dios donde le piden que les diga cuál de ellos debe ser elegido, lo hacen por medio de un sorteo para asegurar la imparcialidad. 

Puede parecernos curioso este modo de elección, pero, podríamos hacer memoria de las veces en que Dios obra de las maneras más impensadas en nuestra vida, y cosas que parecen fortuitas, con el tiempo las leemos desde la fe, y entendemos que se inscriben en un plan de amor de Dios por cada uno de nosotros, y por todas las personas.

Hoy podríamos mirar el día con esta actitud de agradecimiento a Dios de que nos llama “amigos”, y dentro de esta intimidad, también aprender a descubrir cómo nos sorprende en el andar del día casi de manera inesperada y se nos hace presente.

Con corazón salesiano


En el evangelio hemos escuchado decir a Jesús que le gusta llamarnos “amigos”. Y en la reflexión recordamos a San Matías y su particular manera de ser elegido, a través de la suerte, del juego. Amigos, juego, proyecto de Dios. Estos tres elementos son los que constituyen la experiencia del “patio” salesiano, alma del oratorio. ¡Qué hermosas experiencias hemos vivido en los patios salesianos! Y sabemos que no hacen referencia exclusiva al lugar físico, sino a la experiencia del compartir en amistad espacios de encuentro entre animadores y los niños y jóvenes; donde se liberan los corazones, donde la alegría encuentra su expresión, donde escuchamos aquella palabra justa que abre esperanza y sueños… Estamos llamados a cuidar siempre estos espacios gratuitos donde se respira a Dios, que mira complacido a sus hijos compartir como amigos.

A la Palabra, le digo


Jesús, nos gusta llamarte amigo nuestro. Sentirte cerca, saberte acompañando nuestro andar. Queremos ser signos de tu amor y cercanía en todos los espacios en que nos movemos y compartimos. Deseamos ser signos de la paz y la calma que traen tu presencia, Dios amigo que nos amaste hasta el extremo de dar la vida por nosotros.