Evangelio del domingo

No cerrar el horizonte

El Evangelio de Mateo 28,16-20, presentado en esta fiesta de la Ascensión, nos invita a levantar la mirada más allá de lo inmediato de cada día, y, en medio de interrogantes e incertidumbres, los seguidores de Jesús seguimos caminando por la vida, trabajados por la confianza y la convicción de que el misterio último de la realidad es un misterio de Bondad y de Amor, según menciona José Antonio Pagola en su comentario a este texto.

El Espíritu de la verdad

Jesús se está despidiendo de sus discípulos, y en el texto de Juan 14, 15-21 les habla apasionadamente del Espíritu, que es aliento, fuerza, luz, amor, y que nos invita, al decir de José Antonio Pagola en su comentario, a vivir en la verdad de Jesús en medio de una sociedad donde con frecuencia a la mentira se le llama estrategia; a la explotación, negocio; a la injusticia, orden establecido; a la arbitrariedad, libertad; a la falta de respeto, sinceridad...

El camino

En el pasaje de Juan 14, 1-12, Jesús se presenta como camino, verdad y vida, pero esta acción de Jesús en nosotros se produce casi siempre de forma discreta y callada, ya que Dios no se impone, no fuerza a nadie con pruebas ni evidencias, sino que, como menciona José Antonio Pagola en su comentario, el Misterio último es silencio y atracción respetuosa.

Nueva relación con Jesús

Escuchar la voz de Jesús y sentirnos llamados por nuestro nombre es decisivo para tejer nuestra relación con él, y, al decir de José Antonio Pagola en su comentario a este texto de Juan 10, 1-10, el evangelio de Juan hace algunas sugerencias importantes al hablar de esta relación de las ovejas con su Pastor.

Acoger la fuerza del Evangelio

El texto de Lucas 24, 13-35, que nos trae la experiencia de los discípulos de Emaús, nos indica que, cuando acogemos a Jesús como compañero de camino, sus palabras pueden despertar en nosotros la esperanza perdida, y de allí que, según menciona José Antonio Pagola en su comentario, se hace necesario encontrar espacios nuevos y diferentes para escuchar juntos el Evangelio de Jesús, más allá del contexto de la liturgia dominical.

Jesús salvará a su Iglesia

Frente a la primera comunidad que está aterrada y encerrada, Jesús resucitado toma la iniciativa y viene a rescatar a sus seguidores, poniéndose en medio de ellos, y revitalizando su fe, y así, como menciona José Antonio Pagola en su comentario del Evangelio de Juan 20, 19-31, la fuerza del Espíritu es también hoy, para nosotros, garantía de que sólo la presencia de Jesús en medio de las comunidades es lo que salvará a la Iglesia.

Volver a Galilea

El texto de Juan 20,1-9 nos dice con claridad que es un error buscar a Jesús en el mundo de la muerte, ya que está vivo para siempre y nunca lo podremos encontrar donde la vida está muerta, sino en aquellas situaciones que son, como Galilea, lugares donde, se escuchó por vez primera y en toda su pureza la Buena Noticia de Dios y el proyecto humanizador del Padre, como menciona José Antonio Pagola en su comentario.

Nada lo pudo detener

Jesús no fue un suicida ni buscaba el martirio, y nunca quiso el sufrimiento ni para él ni para nadie, aunque le habría sido fácil evitar la ejecución, ya que le habría bastado con callarse y no insistir en lo que podía irritar en el templo o en el palacio del prefecto romano, pero no lo hizo, ya que, como menciona José Antonio Pagola en su comentario del Evagelio de Mateo Mateo 26. 3-5.14-27,66, prefirió ser ejecutado antes que traicionar su conciencia y ser infiel al proyecto de Dios, su Padre.

Un profeta que llora

La escena que nos trae el relato de Juan 11,1-45, la resurreción de Lázaro, habla de un Jesús conmovido, de un profeta que llora por un amigo muy querido. Pero no llora por la muerte sino por impotencia de todos ante la muerte, tal como menciona en su comentario José Antonio Pagola.

Para excluidos

En el pasaje de Juan 9, 1-41 Jesús mira de manera diferente al mendigo ciego, y más allá de las condenas sociales y religiosas, solo piensa en rescatarlo de aquella vida desgraciada, del desprecio que todos le tiene por ser pecador, y nos muestra que se siente llamado por Dios a defender, hacer lugar y curar precisamente a los que viven excluidos y humillados, tal como menciona José Antonio Pagola en su comentario.

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