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Martes 20 de Agosto

La Palabra dice
Mateo 19, 23-30
Jesús dijo entonces a sus discípulos: "Les aseguro que difícilmente un rico entrará en el Reino de los Cielos. Sí, les repito, es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre en el Reino de los Cielos". Los discípulos quedaron muy sorprendidos al oír esto y dijeron: "Entonces, ¿quién podrá salvarse?". Jesús, fijando en ellos su mirada, les dijo: "Para los hombres esto es imposible, pero para Dios todo es posible".
Pedro, tomando la palabra, dijo: "Tú sabes que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido. ¿Qué nos tocará a nosotros?". Jesús les respondió: "Les aseguro que en la regeneración del mundo, cuando el Hijo del hombre se siente en su trono de gloria, ustedes, que me han seguido, también se sentarán en doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel. Y el que a causa de mi Nombre deje casa, hermanos o hermanas, padre, madre, hijos o campos, recibirá cien veces más y obtendrá como herencia la Vida eterna. Muchos de los primeros serán los últimos, y muchos de los últimos serán los primeros.

La Palabra me dice
"Fijando en ellos su mirada": Jesús mira y conoce a cada uno de nuestros chicos y chicas. Conoce desde siempre las tensiones que dividen su corazón. Contemplo la invitación que les hace a ponerse totalmente en sus manos.
"Para los hombres esto es imposible, pero para Dios todo es posible" Miro el cariño y la ternura con que los llama y también la radicalidad que les pide. Es difícil, pero no imposible si estamos con El.
"Muchos de los primeros serán los últimos, y muchos de los últimos serán los primeros": Reconozco los liderazgos nutridos en la humildad y en el servicio, medito sobre cómo fortalecerlos y promoverlos.

Con corazón salesiano
La fuerza de Don Bosco en la misión proviene de nunca olvidar lo más importante y confiar en que lo demás vendrá por añadidura.
Cuando todo parecía adverso llegaron a tratarlo como un loco por la pasión con que vivía su radicalidad. Su lógica era la lógica del Reino y no la del mundo.

A la Palabra, le digo
Hoy la radicalidad es un testimonio necesario en la Iglesia. Te pedimos Señor que nos des tu mirada para descubrir la lógica del Reino. Te pedimos que nos des la fuerza para sostener nuestros ojos en tu mirada y para disponer nuestro corazón a la radicalidad del discípulo. Que nada divida nuestro corazón, antes bien que se unifique cada día más en la confianza del vínculo fraterno y de tu amor entre nosotros. ¡Que no tengamos miedo a ser verdaderamente pobres para que el mundo crea en que todo nos viene de vos!

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