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Miércoles 18 de Julio

Lo que dice
Mt 11, 25-27 - Has revelado estas cosas a los pequeños

En esa oportunidad, Jesús dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, por haber ocultado estas cosas a los sabios y a los inteligentes y haberlas revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así lo has querido. Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, así como nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.

Lo que me dice
En la historia de la humanidad hay una infinidad de personas sabias e inteligentes. Grandes filósofos y pensadores, científicos en todas las áreas del saber humano, grandes artífices de obras de artes, personas con grandes cualidades físicas y psíquicas, etc. La humanidad no deja de admirar a sabios y filósofos como Confusio, Buda, Platón, Aristóteles; grandes conquistadores como Alejandro Magno, Julio César; gente de ciencia como Hipócrates, Leonardo Da Vinci; poetas y artistas como Dante Aligheri, Miguel Ángel y la lista puede continuar. Sin mencionar a aquellos que la memoria del ser humano quiere olvidar y no puede.
Pero hay una lista de personas aún más grande, que han realizado obras y progresos en la humanidad que pocos ven. Tenemos algunos ejemplos y detrás de estos ejemplos hay una multitud desconocida que los han seguido. Mencionamos en primer lugar a Benito de Nursia, en lo oculto de una cueva germinó la transformación de los pueblos de Europa. En la perdida aldea de Asis surgió el pequeño hermano Francisco, la voz esperanzadora de una nueva fraternidad, en una cristiandad desgastada por el poder y el lujo. En la cueva de Manresa se iluminó la mente de Ignacio, que generó un fuego que se expandió desde la vieja Europa a todos los continentes del mundo, con todas clases de obras en beneficios de los más débiles. Un pequeño caserío de campesinos, en las elevaciones del Piamonte, vio nacer al gran padre de una multitud de jóvenes pobres y abandonados, Juan Bosco. También hay una lista interminable de personas que fueron grandes servidores de la humanidad desde su ciencia y pensamiento, mencionamos algunos: Mahatama Gandhi, Louis Pasteur, Albert Bruce Sabin, la enfermera Elvira Dávila Ortiz (fallecida en el 2008) René Favarolo, José Hernández, etc.
Todas estas personas fueron pequeños porque recibieron grandes dones y conocimientos que engrandecieron tanto su vida como el bien que hicieron a la humanidad. Recibir la revelación del Hijo por los más diversos caminos es lo más maravilloso que le pueda suceder a un ser humano. El engrandecimiento que proviene de Dios enaltece y ennoblece a la familia humana.

Lo que le digo
Señor, Tu Reino crece y se desarrolla aún en los momentos de aparente oscuridad total. Enséñame a descubirlo, a descubirte en las pequeñas cosas, en las personas sencillas, en los signos cotidianos. Amén.

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